El 60% de los ocupados estaría dispuesto a cambiar su país de residencia por un puesto de trabajo que no encontrase en España, según un análisis sobre la percepción que tienen los profesionales sobre la emigración por motivos laborales elaborado por Randstad.
Así, más de 11 millones de trabajadores españoles emigrarían por motivos laborales, con el objetivo de conseguir en el extranjero un puesto de trabajo específico que no encontrasen en su país.
Randstad determina que, a menor edad del profesional, mayor es la disponibilidad para emigrar, algo que ocurre tanto en España como en el resto de países europeos.
En concreto, los menores de 25 son los trabajadores más predispuestos a la movilidad internacional por motivos laborales, es decir, el 69% de los ocupados más jóvenes está dispuesto a irse de España por un puesto de trabajo. En el caso de la media europea, este porcentaje desciende al 53%.